La gimnasia artística colombiana sigue escribiendo páginas doradas en su historia. Lo que comenzó hace dos años con la irrupción internacional de Ángel Barajas y su medalla olímpica en París 2024, hoy se transforma en una realidad colectiva: Colombia es una potencia continental y sueña en grande rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El Campeonato Panamericano de Gimnasia Artística, disputado entre el 17 y el 21 de junio en Río de Janeiro, Brasil, dejó una imagen imborrable para el deporte nacional. En una de las competencias más exigentes del calendario internacional, los colombianos dominaron el concurso completo individual masculino con un histórico 1-2 protagonizado por Camilo Vera y Ángel Barajas.
Vera se consagró campeón panamericano tras sumar 81.265 puntos en la prueba all around, mientras que Barajas obtuvo la medalla de plata con 80.765 unidades, confirmando el extraordinario nivel que atraviesa la gimnasia masculina del país. Detrás de ellos quedó el estadounidense Yul Moldauer, una de las figuras más reconocidas de la disciplina en América.
Pero el éxito colombiano no se limitó a las actuaciones individuales. El equipo integrado por Ángel Barajas, Camilo Vera, Yan Zabala, Jorman Álvarez y Tomás Mejía alcanzó la medalla de plata por equipos, resultado que ratifica el crecimiento sostenido de una generación que ha convertido a Colombia en protagonista permanente de los grandes escenarios internacionales.
La cosecha de medallas continuó durante las finales por aparatos. Camilo Vera volvió a subir a lo más alto del podio al conquistar el oro en salto, consolidándose como una de las grandes revelaciones del certamen. Por su parte, Ángel Barajas demostró por qué es considerado uno de los mejores gimnastas del continente al quedarse con la medalla de oro en barra fija, gracias a una brillante rutina que recibió una de las calificaciones más altas de toda la jornada.
Al cierre del campeonato, Colombia acumuló tres medallas de oro, dos de plata y una de bronce en la categoría senior, un balance que refleja no solo el talento individual de sus atletas, sino también la fortaleza de un proceso deportivo que viene dando frutos en todas las categorías.
Y precisamente las buenas noticias no terminaron allí. En la rama juvenil, Samuel López hizo sonar el Himno Nacional al conquistar la medalla de oro en arzones con una puntuación de 13.033, demostrando que el relevo generacional ya está listo para asumir los desafíos del futuro.
Los resultados obtenidos en Río de Janeiro llegan en un momento clave para la gimnasia colombiana. La disciplina hace parte de las apuestas estratégicas del Ministerio del Deporte y del Proyecto Avanzado de Desarrollo (PAD), iniciativa que busca fortalecer la formación de nuevos talentos en diferentes regiones del país y construir una base sólida para los próximos ciclos olímpicos.
Más allá de las medallas, el Panamericano dejó una certeza: Colombia ya no es una sorpresa en la gimnasia artística. Hoy compite de tú a tú con las grandes potencias del continente, cuenta con atletas capaces de liderar los podios internacionales y posee una nueva generación que promete mantener la bandera tricolor en lo más alto.
Con la mirada puesta en el Campeonato Mundial y en el camino hacia Los Ángeles 2028, la gimnasia nacional atraviesa uno de los momentos más brillantes de su historia. Río de Janeiro fue la confirmación de una realidad que cada vez resulta más evidente: Colombia ya está instalada entre la élite de la gimnasia americana y quiere seguir escalando posiciones en el escenario mundial.