Las cámaras de seguridad, rastros de sangre y pruebas de ADN se convirtieron en piezas clave de una investigación que, seis meses después de la desaparición de un conductor en Bogotá, llevó a la judicialización de dos presuntos responsables. Sin embargo, la víctima continúa desaparecida.
La desaparición de un taxista que ingresó a una barbería en la localidad de Bosa, al suroccidente de Bogotá, dio un nuevo giro judicial. Una juez de control de garantías ordenó el envío a un centro carcelario de Karen Dayana Díaz Rivera y Hernán Darío Cano González, señalados por la Fiscalía General de la Nación como presuntos responsables del delito de desaparición forzada agravada.
La decisión se produjo tras la presentación de un sólido material probatorio que, según el ente acusador, vincula a la pareja con la desaparición del conductor, ocurrida el 19 de diciembre de 2025, cuando salió de su vivienda para iniciar su jornada laboral y nunca regresó.
La última imagen del taxista
Las investigaciones establecieron que la víctima llegó durante la mañana a una barbería ubicada en Bosa. Las grabaciones de cámaras de seguridad muestran el momento en que el hombre ingresa al establecimiento, pero no registran su salida.
De acuerdo con la Fiscalía, minutos después del ingreso del taxista, el local fue cerrado por los ahora procesados, un comportamiento que llamó la atención de los investigadores durante la reconstrucción de los hechos.
Las imágenes también evidenciarían que, poco tiempo después, ambos realizaron labores de limpieza en la entrada del establecimiento utilizando agua, productos de aseo y sustancias como cloro, presuntamente con el propósito de eliminar evidencias de lo ocurrido en el interior del inmueble.
El ADN fortaleció la investigación
Uno de los elementos determinantes para solicitar la medida de aseguramiento fue el resultado de las diligencias de registro y allanamiento practicadas por investigadores judiciales y peritos forenses.
Durante la inspección al establecimiento fueron hallados vestigios de sangre que, tras los análisis genéticos, correspondieron al ADN del taxista desaparecido, reforzando la hipótesis de que dentro del inmueble ocurrió un hecho violento.
Las autoridades también establecieron, mediante el análisis de los registros fílmicos, que la víctima nunca volvió a salir de la barbería, mientras que sí se evidenció el ingreso de otras personas al lugar durante las horas posteriores.
Los capturados niegan los cargos
Tras ser capturados por unidades de la Policía Nacional, Karen Dayana Díaz Rivera y Hernán Darío Cano González fueron presentados ante un juez por una fiscal del Gaula de la Dirección Especializada contra Organizaciones Criminales.
Durante las audiencias preliminares, la Fiscalía les imputó el delito de desaparición forzada agravada, cargo que los dos procesados no aceptaron. No obstante, la juez consideró que existían suficientes elementos para imponerles medida de aseguramiento en establecimiento carcelario mientras avanza el proceso penal.
Un caso que sigue sin resolverse por completo
Aunque la investigación permitió identificar a los presuntos responsables y obtener importantes evidencias científicas, el caso continúa abierto porque el paradero del taxista sigue siendo desconocido.
La desaparición forzada es uno de los delitos más graves contemplados en la legislación colombiana y consiste en privar de la libertad a una persona y ocultar su suerte o ubicación, impidiendo que sus familiares conozcan su destino. En este caso, las autoridades mantienen activas las labores investigativas para esclarecer completamente lo ocurrido y determinar qué sucedió con la víctima.
Mientras tanto, la decisión judicial representa un avance significativo en un proceso que durante más de seis meses ha mantenido en incertidumbre a la familia del conductor y que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las pruebas forenses, la videovigilancia y el trabajo coordinado entre la Fiscalía y la Policía Judicial para esclarecer casos de desaparición en la capital del país.