La Fiscalía asegura que el procesado coordinaba el saqueo de crudo del oleoducto Caño Limón-Coveñas, apoyaba las operaciones del ELN en Norte de Santander y estaría implicado en dos hechos de violencia ocurridos en 2025.
Un nuevo golpe contra las estructuras que financian a los grupos armados ilegales fue propinado por las autoridades colombianas con la judicialización de Johnley Santander Sánchez, conocido con el alias de ‘Bonaice’, señalado de liderar una red dedicada al hurto de hidrocarburos que, según la investigación, operaba al servicio de la estructura Juan Fernando Porras Martínez del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La Fiscalía General de la Nación informó que un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, luego de que aceptara los cargos formulados por varios delitos relacionados con homicidios, apoderamiento ilegal de hidrocarburos, concierto para delinquir y porte de armas de fuego.
Una red para extraer miles de galones de petróleo
Las investigaciones indican que, desde 2023, alias ‘Bonaice’ habría coordinado la instalación de válvulas clandestinas sobre el Oleoducto Caño Limón-Coveñas, en jurisdicción del municipio de Tibú, con el propósito de extraer petróleo de manera ilegal.
De acuerdo con la Fiscalía, la organización utilizaba cerca de 1.100 recipientes con capacidad para almacenar 250 galones de crudo cada uno, una infraestructura que evidencia la magnitud del negocio ilícito y el impacto económico que estas actividades generan sobre la industria petrolera colombiana. Este tipo de delitos representa millonarias pérdidas para el Estado, además de provocar graves afectaciones ambientales por los derrames y daños ocasionados a los ecosistemas.
Las autoridades también sostienen que el procesado suministraba información estratégica al ELN sobre los movimientos de la fuerza pública y la presencia de otros grupos armados ilegales en la región del Catatumbo, considerada uno de los principales corredores para economías ilícitas en el país.
Lo señalan de participar en dos hechos violentos
Además de las actividades relacionadas con el robo de hidrocarburos, alias ‘Bonaice’ es investigado por su presunta participación en dos acciones violentas ocurridas durante 2025.
La primera corresponde al asesinato de un hombre ocurrido el 4 de agosto, quien, según la investigación, sería integrante de una disidencia de las antiguas FARC y habría sido retenido antes de ser ultimado.
El segundo hecho ocurrió el 12 de octubre de 2025, cuando tropas del Ejército Nacional que adelantaban operaciones contra la extracción ilegal de petróleo fueron atacadas en zona rural de Tibú. Como consecuencia de esa acción armada murió un soldado y otro militar resultó herido, según el expediente presentado por la Fiscalía.
Captura y aceptación de cargos
La captura fue realizada por investigadores de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN), en cumplimiento de una orden judicial obtenida por un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales.
Durante las audiencias preliminares, la Fiscalía imputó a Johnley Santander Sánchez los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, concierto para delinquir agravado, apoderamiento de hidrocarburos y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
A diferencia de otros procesos recientes, el procesado aceptó los cargos, por lo que el juez ordenó su reclusión en un establecimiento penitenciario mientras avanza el trámite judicial.
El robo de hidrocarburos, una de las principales fuentes de financiación ilegal
El hurto de petróleo se ha consolidado como una de las principales economías ilícitas de los grupos armados organizados en regiones como el Catatumbo. Autoridades y expertos en seguridad han advertido que la extracción ilegal de crudo no solo financia actividades criminales, sino que también incrementa el riesgo de atentados contra la infraestructura energética, contaminación ambiental y enfrentamientos armados por el control de estas rentas ilegales.
Con la captura y judicialización de alias ‘Bonaice’, las autoridades buscan debilitar una de las redes señaladas de sostener financieramente al ELN en Norte de Santander, una región donde la disputa por el control territorial y las economías ilegales continúa siendo uno de los principales desafíos para la seguridad del país.