La Policía Metropolitana de Tunja lanzó un nuevo llamado a la ciudadanía tras atender, en las últimas semanas, varios casos de violencia intrafamiliar y riñas que terminaron con personas lesionadas y otras capturadas en la capital boyacense. La institución insiste en que la intolerancia no puede seguir siendo la explicación de hechos que, en cuestión de minutos, cambian la vida de una familia.
Denuncias que sí funcionan
Uno de los episodios más recientes se registró en los barrios Nazareth y Santa Bárbara, donde la oportuna denuncia de vecinos a través de la Línea 123 permitió la captura de dos personas señaladas de protagonizar hechos de violencia intrafamiliar y lesiones personales. Los procedimientos estuvieron a cargo de uniformados de la Policía Metropolitana de Tunja, que lograron la judicialización de los presuntos responsables.
Este tipo de intervenciones se suman a los balances semanales que ha venido presentando la institución en el área metropolitana, donde entre las capturas realizadas se registran de manera constante casos de violencia intrafamiliar, lesiones personales y otros comportamientos que afectan la convivencia ciudadana.
Un patrón que preocupa a las autoridades
Las cifras muestran que buena parte de los conflictos que terminan en agresiones o capturas se originan en discusiones familiares o riñas que escalan por falta de control y de diálogo. Ante ese panorama, la Policía Metropolitana de Tunja reiteró su llamado a resolver las diferencias de manera pacífica y a acudir a los mecanismos institucionales disponibles antes de que una discusión se convierta en un hecho de violencia con consecuencias penales.
La institución también recordó que cuenta con estrategias específicas de prevención, como la Patrulla Púrpura y el programa Caballero Púrpura, orientados a la atención de violencias basadas en género y al fortalecimiento de la convivencia familiar en los hogares boyacenses.
El llamado de la Policía
Desde la Policía Metropolitana de Tunja se insistió en que la participación ciudadana, a través de la Línea 123, sigue siendo una herramienta clave para prevenir que los conflictos escalen y para lograr la judicialización oportuna de los responsables. La convivencia, el respeto y la resolución pacífica de los conflictos, señalaron las autoridades, deben prevalecer frente a cualquier forma de intolerancia.