El departamento del Tolima continúa enfrentando una de las emergencias ambientales más graves de los últimos años. Lo que comenzó como un operativo de contención liderado por el Ejército Nacional se ha convertido en una crisis de mayor escala: los incendios forestales ya superan las 30.000 hectáreas afectadas, una extensión que duplica el área urbana de Medellín, y las autoridades investigan si varios focos han sido provocados de manera intencional.
Una emergencia que se extiende por 13 municipios
Según el más reciente balance de la Gobernación del Tolima, actualmente hay 24 incendios activos distribuidos en 13 municipios del departamento, entre ellos Coello, Suárez, San Luis, Guamo, Carmen de Apicalá, Armero, Alvarado, Ortega, Chaparral y Coyaima. Coello continúa siendo el epicentro de la crisis, con cinco días consecutivos de emergencia y focos que, según el alcalde municipal, habrían sido reactivados de forma deliberada en zonas donde ya se había logrado el control del fuego.
Las llamas han alcanzado viviendas —cerca de 50 según reportes oficiales— y miles de cabezas de ganado requieren atención de emergencia por la pérdida de pastizales. Las altas temperaturas y los fuertes vientos, típicos de la temporada seca, han dificultado las labores de contención en terrenos de difícil acceso.
Refuerzo institucional y sospechas de origen intencional
Ante la magnitud del fenómeno, el Gobierno Nacional ordenó reforzar de inmediato la presencia de la Fuerza Pública en la zona y capturar a los responsables de los incendios provocados. El jefe de Estado señaló que existen indicios de que algunos focos en Suárez, Coello y San Luis estarían siendo encendidos deliberadamente, por lo que instruyó actuar con contundencia contra los responsables.
En terreno, el dispositivo de atención reúne actualmente a más de 300 personas, entre ellas cerca de 180 bomberos provenientes de distintas regiones del país, además de integrantes del Ejército Nacional, la Policía Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana. La Gobernación reportó también la llegada de refuerzos desde Boyacá, Valle del Cauca, Huila y Antioquia para fortalecer las labores de extinción.
El Ejército, con más de 25 horas de vuelo nocturno
El Ejército Nacional ha mantenido un papel central en la respuesta. La Sexta Brigada desplegó más de 250 soldados en Coello, Suárez, San Luis y Guamo, sumados a 60 efectivos de la Brigada Especial de Ingenieros llegados desde otras regiones del país para apoyar las labores técnicas en los sectores más complejos.
Desde el aire, la Aviación del Ejército ha completado más de 25 horas de vuelo, once de ellas en horario nocturno, realizando descargas de agua mediante el sistema Bambi Bucket sobre los puntos de más difícil acceso terrestre. Este apoyo aéreo se ha combinado con helicópteros y avionetas de la Policía y la Fuerza Aérea para atacar los focos de mayor intensidad.
Además de las labores de extinción, la Fuerza Pública reforzó la seguridad en San Luis, Coello y Suárez para disuadir nuevos actos que pongan en riesgo a las comunidades y evitar la reaparición de incendios ya controlados.
Un llamado urgente a la comunidad
Las autoridades departamentales insisten en que la ciudadanía denuncie quemas ilegales y cualquier indicio de actos provocados. Mientras persistan las condiciones de sequía y altas temperaturas, el riesgo de propagación se mantiene, por lo que la Gobernación del Tolima, el Ejército y los organismos de socorro continúan con el operativo activo hasta lograr el control total de los focos en todo el departamento.