La Décima Tercera Brigada del Ejército Nacional expidió la Circular 00007540 de 2026, con la cual devuelve la validez a los permisos individuales para el porte de armas de fuego que se encuentren vigentes dentro de su jurisdicción. La decisión se toma en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 1 del Decreto 1368 de 2026 y comenzó a regir de manera inmediata desde el momento de su expedición.
Con esta circular queda sin efecto la suspensión general que había ordenado la unidad militar mediante la Resolución 00000248, expedida en enero de este año. Aquella resolución había dejado sin vigencia, de forma retroactiva desde el primero de enero y hasta el 31 de diciembre de 2026, los permisos para portar armas de fuego y armas traumáticas otorgados tanto a personas naturales como a empresas y otras entidades jurídicas.
La jurisdicción de la Décima Tercera Brigada cubre Bogotá, el departamento de Cundinamarca (con excepción de Medina y Paratebueno) y los municipios de San Juanito y El Calvario, en el Meta, de modo que la reactivación de los permisos aplica en toda esa zona.
Qué permisos siguen sin poder usarse
Pese a la reactivación, la autoridad militar fue clara en que la medida no es universal. No quedan cobijados por la circular los permisos que ya estén vencidos, los que hayan sido suspendidos de manera individual, los cancelados o revocados, ni aquellos sobre los que pese alguna prohibición legal o una decisión judicial en contra, tal como lo establece el artículo 6 del Decreto 1368 de 2026.
La recomendación del Ejército
La Décima Tercera Brigada hizo un llamado a los ciudadanos que cuentan con permiso de porte de armas para que verifiquen personalmente el estado y las condiciones de su documento antes de salir a la calle armados, y reiteró la importancia de cumplir en todo momento con la normatividad vigente sobre la materia.
La medida se suma a una serie de resoluciones que esta misma brigada ha expedido a lo largo del año para suspender y luego restablecer los permisos de porte de armas en distintos momentos, entre ellos la segunda vuelta presidencial de junio y la posesión presidencial de agosto, lo que confirma que este tipo de restricciones temporales seguirán siendo parte del panorama de seguridad en la capital y sus alrededores durante lo que resta de 2026.