Los grandes proyectos de transporte que buscan conectar a Cundinamarca con Bogotá entraron en una nueva etapa. Mientras el RegioTram de Occidente continúa en construcción, el Tren de Zipaquirá avanza hacia su proceso de licitación y los cables aéreos de Soacha y La Calera siguen en diferentes fases de estructuración.
El RegioTram de Occidente es actualmente el proyecto más avanzado. La obra registra cerca del 42 por ciento de ejecución y su primera fase, entre Facatativá y Fontibón, tiene como meta comenzar operaciones a finales de 2027. El sistema será 100 por ciento eléctrico y conectará a los municipios de la Sabana Occidente con Bogotá.
Uno de los frentes que más ha avanzado es el Patio Taller El Corzo, que en septiembre alcanzó cerca del 46,79 por ciento de ejecución. Además, el edificio del Puesto de Mando de Control ya tiene construida la estructura de sus cuatro niveles y registra un avance del 32 por ciento.
En el norte del departamento también se mueve el proyecto ferroviario. El RegioTram del Norte, conocido como Tren de Zipaquirá, conectará Bogotá con Chía, Cajicá y Zipaquirá mediante un sistema eléctrico de 17 estaciones. El proyecto avanza hacia la consolidación de su proceso licitatorio y durante septiembre fue presentado ante delegaciones diplomáticas y cámaras de comercio de distintos países para atraer empresas especializadas en infraestructura ferroviaria.
La iniciativa contempla una inversión que ha sido estimada en alrededor de 17,4 billones de pesos y se proyecta como una de las principales obras de movilidad regional. Su estructuración prevé beneficiar a miles de pasajeros que diariamente se desplazan entre la Sabana Norte y la capital.
En Soacha, el proyecto del cable aéreo también dio un paso importante. La Gobernación de Cundinamarca informó que la factibilidad técnica, legal y financiera ya fue culminada y radicada ante el Ministerio de Transporte para avanzar en la búsqueda de la cofinanciación nacional. El trazado contempla 3,82 kilómetros y tres estaciones, con una capacidad proyectada de hasta 32.000 pasajeros diarios.
Para La Calera, el cable aéreo continúa dentro de la agenda de movilidad regional, aunque todavía se encuentra en proceso de estudios y estructuración. El proyecto busca mejorar la conexión con Bogotá mediante un sistema de transporte sostenible y hace parte de la planificación de largo plazo de Cundinamarca.
La Gobernación de Cundinamarca ha planteado la necesidad de mantener la articulación con el Gobierno nacional para garantizar la continuidad de estos proyectos. En septiembre, el gobernador Jorge Emilio Rey insistió en la importancia de que Nación, Bogotá y departamento continúen trabajando de manera coordinada para sacar adelante las obras de movilidad regional.
Con el RegioTram de Occidente en plena construcción y el Tren de Zipaquirá avanzando hacia su proceso de contratación, Cundinamarca mantiene una de las apuestas ferroviarias más importantes del país para mejorar la conexión con Bogotá y ofrecer alternativas de transporte eléctrico a cientos de miles de usuarios.