El Fondo Milagro comenzó a operar el 7 de octubre con un capital inicial de un billón de pesos para financiar la reconstrucción de las regiones afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El Gobierno nacional busca acelerar la recuperación de viviendas, colegios, centros de salud, vías y acueductos dañados por la emergencia.
El mecanismo fue creado mediante el Decreto 1379 del 9 de septiembre de 2026 y quedó constituido como un patrimonio autónomo para administrar recursos públicos y privados destinados a la atención de los damnificados.
La gerencia quedó a cargo del empresario Jaime Uribe, mientras que el Gobierno anunció la conformación de una junta directiva con representantes del sector empresarial y funcionarios de la Presidencia.
Además del capital inicial, el Ejecutivo ha anunciado nuevas fuentes de financiación y aportes privados para ampliar los recursos disponibles. La prioridad será atender a las comunidades afectadas y ejecutar proyectos de recuperación con criterios de transparencia, seguimiento y control.
El principal desafío será convertir los recursos anunciados en obras y ayudas efectivas para las familias que perdieron sus viviendas y medios de subsistencia. La ejecución de los proyectos y la llegada de la asistencia a los territorios serán determinantes para medir los resultados del fondo.