El presidente Abelardo de la Espriella anunció una ofensiva de seguridad contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc en Arauca, con medidas dirigidas a debilitar sus estructuras, sus fuentes de financiación y su capacidad logística.
El anuncio se produjo el 19 de octubre, tras un consejo de seguridad en el departamento. Según el mandatario, entre el 7 de agosto y el 15 de octubre los homicidios disminuyeron un 56,3 % y los ataques contra la Fuerza Pública, un 71 %, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Entre las medidas anunciadas se encuentran el refuerzo de las operaciones militares y de inteligencia, el fortalecimiento del control terrestre y fluvial en la frontera con Venezuela y el traslado de cabecillas detenidos en Arauca a cárceles de alta seguridad, conforme a la ley.
El mandatario también exigió la liberación de cinco personas secuestradas por el ELN, incluidos dos funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), y anunció que se intensificarán las acciones para lograr su rescate.
Las medidas buscan aumentar la presión estatal sobre los grupos armados ilegales en una región afectada por la disputa territorial y las actividades delictivas. Su impacto dependerá de los resultados operacionales y de la evolución de las condiciones de seguridad para la población.