Biodiversidad en las urbes colombianas: Un análisis detallado

Foto: El Tiempo

Un estudio exhaustivo sobre ciudades resilientes y biodiversas en Colombia ha revelado importantes hallazgos sobre el estado de los ecosistemas urbanos en seis ciudades clave: Yopal, Montería, Villavicencio, Pereira, Pasto y Bucaramanga.

Aunque se registran avances significativos, estas ciudades aún enfrentan desafíos considerables, como las islas de calor, la rápida urbanización y la baja cobertura arbórea, entre otros aspectos.

“Las Soluciones basadas en la Naturaleza se han convertido en una importante medida de mitigación, adaptación y conservación, ya que la naturaleza misma ofrece soluciones”, explicó Diana Marcela Ruíz, investigadora del Centro de Soluciones Basadas en la Naturaleza del Instituto Humboldt.

El estudio buscó identificar cuáles ciudades en Colombia han presentado avances en estrategias de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), con el objetivo de establecer áreas estratégicas que deban considerarse en la planificación y gestión urbana.

En Bucaramanga, por ejemplo, se encontró que las áreas protegidas de orden regional, como los Distritos Regionales de Manejo Integrado, son fundamentales en términos de almacenamiento de carbono, capacidad de enfriamiento y regulación de amenazas. Sin embargo, también se evidenció que el crecimiento urbano acelerado está poniendo en riesgo varios ecosistemas clave en la ciudad.

En Villavicencio, la estructura ecológica principal está compuesta por ecosistemas de montaña, bosques de galería y una densa red de humedales, que desempeñan un papel vital como hábitat para el municipio.

En Pereira, las áreas protegidas en la parte alta de la cuenca son fundamentales para el almacenamiento de carbono y la calidad del hábitat, aunque la cuenca baja presenta un mayor grado de deterioro debido a actividades agropecuarias y explotación de recursos naturales.

El estudio también reveló que la laguna de la Cocha en Pasto presenta altos niveles de contribución a las personas, pero está amenazada por actividades agrícolas, ganaderas y turismo no regulado.

Por otro lado, en Montería y Yopal, se observó un déficit de cobertura vegetal y arbórea en el casco urbano, lo que resulta en bajas contribuciones en términos de capacidad de enfriamiento, almacenamiento de carbono y retención hídrica.

Estos hallazgos subrayan la importancia de adoptar medidas urgentes para preservar y mejorar la biodiversidad en las urbes colombianas, con el fin de garantizar un ambiente saludable y sostenible para las generaciones futuras.

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