El aumento de impuestos a las bebidas alcohólicas, el tabaco y los vapeadores, adoptado por el Gobierno nacional mediante el Decreto 1474 de 2025, busca reducir de forma significativa el consumo de estos productos y proteger la salud pública, especialmente de niños y jóvenes. Según el Ministerio de Salud, la medida permitirá disminuir el consumo de alcohol y cigarrillos, previniendo miles de enfermedades y muertes evitables.
Las proyecciones oficiales indican caídas de hasta el 40 % en el consumo de cigarrillos y del 50 % en vapeadores, así como reducciones importantes en vino y bebidas espirituosas. Además de su impacto sanitario, el incremento tributario fortalecerá el recaudo fiscal para financiar salud, educación y otros servicios esenciales. La cartera de Salud aseguró que se trata de una decisión técnica, basada en evidencia científica y alineada con estándares internacionales, que pone la vida y el bienestar de la población en el centro de la política pública.