Dos ciudadanos estadounidenses fueron impedidos de ingresar a Colombia tras levantar sospechas de turismo con fines de explotación sexual, luego de una alerta internacional y un riguroso control migratorio. La acción fue posible gracias a una advertencia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos y a un reporte de Turkish Airlines por conductas irregulares durante un vuelo procedente de Panamá.
Según Migración Colombia, los extranjeros realizaron grabaciones sin consentimiento a una menor de edad a bordo del avión, lo que activó los protocolos de cero tolerancia. En la inspección de su equipaje de mano se encontraron paquetes sellados con lencería femenina y, durante la entrevista migratoria, los viajeros admitieron que serían usados con fines de explotación sexual.
Ante estos hechos, la autoridad migratoria ordenó la inadmisión inmediata, reforzando el mensaje de prevención frente a la trata de personas y la protección de niños, niñas y adolescentes en el país.
