La mesa de diálogo entre la Federación de Campesinos Parameros del Nororiente Colombiano y los ministerios de Ambiente y Agricultura, realizada en el municipio de El Cocuy, terminó en ruptura tras fuertes desacuerdos con los delegados oficiales.
Las conversaciones, adelantadas el jueves 29 y viernes 30 de enero, fueron suspendidas luego de que la federación recusara a los representantes del Ministerio de Ambiente, al considerar que eran los mismos funcionarios que participaron en la redacción de normas que delimitan el páramo y afectan directamente a las comunidades campesinas.
Según la federación, esta situación hacía inviable y poco ética la continuidad del diálogo, al no existir garantías de imparcialidad ni voluntad real de concertación.
Ante el fracaso de las reuniones, los campesinos parameros anunciaron que entraron en asamblea permanente, desde donde definirán el rumbo de futuras conversaciones y las decisiones que adoptarán frente al Gobierno nacional.
