Un joven de 20 años falleció en Tunja luego de esperar durante cuatro meses la autorización de un tratamiento de inmunoterapia por parte de la Nueva EPS. La aprobación finalmente fue emitida el 17 de marzo de 2026, tres días después de su muerte, ocurrida el 14 de marzo en un centro médico de la ciudad.
Según su padre, Gratiniano Pinzón, las demoras constantes en autorizaciones y entrega de medicamentos deterioraron gravemente la salud del joven, impidiendo incluso la posibilidad de un trasplante de médula. El fallecimiento se produjo en el Hospital Cancerológico de Tunja, donde permanecía en estado crítico.
La familia aseguró que agotó todos los recursos legales y administrativos, incluyendo tutelas, incidentes de desacato y solicitudes directas a funcionarios, sin obtener respuestas oportunas. “Lo que ocurrió es lo que viven miles de familias que no tienen eco en el poder”, afirmó el padre, quien denunció falta de acción por parte de la entidad de salud.
Ante esta situación, Pinzón hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para intervenir y reformar el sistema de salud, con el fin de evitar que más familias enfrenten tragedias similares por demoras administrativas en la atención médica.
