La estatal energética anunció avances clave en sostenibilidad e innovación, incluyendo hidrógeno verde y el fortalecimiento de su capacidad productiva.
El Grupo Ecopetrol marcó un nuevo hito en su operación industrial con la entrada en funcionamiento de una planta de solidificación de azufre en la Refinería de Cartagena, un proyecto que promete abrir mercados internacionales y fortalecer el abastecimiento nacional.
El anuncio fue realizado por el presidente encargado de la compañía, Juan Carlos Hurtado Parra, quien explicó que esta nueva infraestructura permitirá transformar el azufre líquido —producto habitual del proceso de refinación— en azufre sólido, una forma más demandada en mercados internacionales como Europa.
“Con esta planta podremos cubrir hasta el 70% de la demanda nacional y producir cerca de 30 toneladas mensuales de azufre sólido”, afirmó el directivo en su primera intervención pública al frente de la empresa.
El proyecto no solo representa una mejora en los procesos industriales, sino también una oportunidad estratégica para diversificar mercados y aumentar la competitividad de la compañía en el exterior.
Durante su intervención, Hurtado Parra —quien asume temporalmente el cargo en reemplazo de Ricardo Roa Barragán— destacó que su gestión estará alineada con las directrices de la Junta Directiva, priorizando el cumplimiento de los planes financieros y los objetivos de sostenibilidad.
“El mensaje que queremos enviar desde la principal empresa del país es que estamos trabajando con nuestros diez mil trabajadores para asegurar el valor, el crecimiento y la sostenibilidad de la compañía”, subrayó.
En paralelo, el presidente encargado anunció otro avance clave en la transición energética: el próximo 30 de abril entrará en operación un electrolizador en la misma refinería, que permitirá la producción de hidrógeno verde, una de las apuestas más importantes de la empresa hacia energías más limpias.
Con estos desarrollos, Ecopetrol refuerza su estrategia de modernización y sostenibilidad, apostando por la innovación tecnológica como motor de crecimiento y adaptación a los nuevos desafíos energéticos globales.