El presidente Gustavo Petro afirmó que las repúblicas libertadas por Simón Bolívar atraviesan un proceso de pérdida de independencia y podrían convertirse nuevamente en virreinatos, señalando que este riesgo sería particularmente alto para Colombia a partir del próximo 7 de agosto, cuando asuma el nuevo gobierno nacional.
Las declaraciones se dieron durante el acto en el que la espada de Simón Bolívar fue trasladada desde la Casa de Nariño hasta la Casa Museo Quinta de Bolívar, en el centro de Bogotá, símbolo que había permanecido en la sede presidencial desde el inicio del mandato de Petro, en agosto de 2022.
Durante el evento, el jefe de Estado sostuvo que el pueblo colombiano no puede permitir que ese símbolo histórico quede asociado a gobiernos autoritarios, y afirmó que la llegada al poder del presidente electo respondería, según su interpretación, a intereses externos y no a la voluntad mayoritaria de los votantes colombianos, una acusación que el equipo del mandatario electo ha rechazado en instancias judiciales y administrativas.
Petro también se refirió a la manifestación realizada el 20 de julio, coincidiendo con la conmemoración de la independencia nacional, que calificó como un segundo grito de independencia respaldado por la ciudadanía y la Fuerza Pública, la cual, recordó, continúa bajo su mando como comandante supremo hasta el fin de su periodo presidencial.
El mandatario indicó, además, que corresponderá al nuevo gobierno decidir el futuro de este tipo de símbolos patrimoniales, y aseguró que la espada regresará a la Casa de Nariño únicamente cuando el país alcance lo que él denominó una segunda independencia.
El traslado de la espada, considerado uno de los emblemas más representativos del gobierno Petro, ocurre a menos de dos semanas de la posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, prevista para el 7 de agosto.