El bolsillo de los tunjanos siente el impacto, pero las arcas del municipio comienzan a fortalecerse. En plena actualización catastral, la Alcaldía de Tunja reporta un recaudo cercano a los $37 mil millones por concepto de impuesto predial, una cifra significativa que llega en medio de inquietudes ciudadanas por el aumento en los avalúos.
El proceso, que ha implicado ajustes en el valor de numerosos predios, ha generado tanto dudas como preocupación entre los contribuyentes. Sin embargo, la administración municipal insiste en que se adoptaron medidas técnicas para evitar incrementos desproporcionados.
“Comenzamos a prepararnos técnicamente para que la afectación no fuera mucha”, explicó la secretaria de Hacienda, Denise Juliet Jiménez, al referirse a los mecanismos implementados para suavizar el impacto de la actualización.
Mientras tanto, el reloj sigue corriendo para quienes aún no han cumplido con la obligación tributaria. La Alcaldía mantiene vigente un descuento del 20 % para los pagos realizados antes de finalizar abril, un incentivo que busca acelerar el recaudo en las últimas semanas del plazo.
Pese a los beneficios, el proceso no ha estado exento de críticas. Algunos propietarios han manifestado inconformidad por el aumento en los valores a pagar, lo que ha abierto el debate sobre la equidad y la gradualidad en la aplicación de los nuevos avalúos.
Desde la administración, no obstante, se recalca que la actualización catastral responde a la necesidad de ajustar los valores de los predios a la realidad del mercado, una medida que, aseguran, permitirá fortalecer las finanzas públicas y mejorar la inversión en la ciudad.
En este contexto, Tunja vive un momento clave: entre el alivio del descuento y la presión de los nuevos valores, los contribuyentes deben decidir pronto, mientras el municipio consolida uno de los recaudos más importantes del año.