El proceso nacional, liderado por entidades del Gobierno, extiende inscripciones hasta junio y definirá a los nuevos encargados del desarrollo urbano en el país.
El concurso para elegir curadores urbanos en Colombia entra en una nueva fase clave. El Departamento Administrativo de la Función Pública y la Superintendencia de Notariado y Registro anunciaron la ampliación del plazo de inscripción, que ahora irá hasta el próximo 16 de junio de 2026.
La decisión busca ampliar la participación de profesionales interesados en ocupar uno de los cargos más determinantes en la planeación y control del desarrollo urbano en el país. Los resultados definitivos del proceso serán publicados el 21 de octubre, según el cronograma oficial.
El concurso permitirá seleccionar a los nuevos curadores urbanos en 45 municipios, entre ellos ciudades clave como Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cartagena, así como en territorios intermedios y de alto crecimiento urbano como Tunja, Duitama y Sogamoso.
Los curadores urbanos cumplen una función estratégica: son los encargados de estudiar, tramitar y expedir licencias de construcción, subdivisión y urbanismo, actuando como particulares que ejercen funciones públicas. En ese sentido, su rol es clave para garantizar el ordenamiento territorial y el cumplimiento de las normas urbanísticas.
De acuerdo con la Superintendencia de Notariado y Registro, actualmente existen 103 curadores urbanos habilitados en 50 municipios del país, quienes son designados por periodos individuales de cinco años. Este nuevo proceso busca renovar y fortalecer esa estructura, en un contexto de creciente demanda por desarrollo urbano planificado.
El concurso, que es liderado técnicamente por el Departamento Administrativo de la Función Pública, cuenta con el acompañamiento de la Superintendencia, entidad encargada de definir lineamientos, asumir costos y garantizar la transparencia en la elaboración de las pruebas.
La ampliación del plazo representa una oportunidad para arquitectos, ingenieros y profesionales afines que buscan incidir directamente en el crecimiento de las ciudades. Sin embargo, también plantea el reto de seleccionar perfiles idóneos en un contexto donde las decisiones urbanísticas tienen cada vez mayor impacto social, económico y ambiental.
Con el reloj corriendo hacia junio, el país se prepara para un proceso que no solo definirá nuevos nombres, sino también el rumbo del desarrollo urbano en decenas de municipios.