Más de un mes después de la ruptura de la línea de conducción del acueducto que abastece a Tunja, la comunidad de la vereda San José del Gacal, en Ventaquemada, recibió un anuncio esperado: la empresa Veolia Aguas de Tunja se comprometió oficialmente a adelantar el mantenimiento y recuperación de la vía rural afectada por la contingencia ocurrida el pasado 17 de abril de 2026.
El acuerdo se logró luego de una mesa de diálogo entre representantes de Veolia, las alcaldías de Ventaquemada y Tunja, así como líderes comunitarios de la zona, quienes expusieron las dificultades que han enfrentado cientos de habitantes tras el colapso de la tubería.
La emergencia dejó graves daños sobre el corredor vial de la vereda San José del Gacal, afectando la movilidad de al menos tres sectores rurales, cuyos habitantes desde entonces solo han podido transitar en motocicleta o utilizar rutas alternas para llegar a sus viviendas, fincas y lugares de trabajo.
Israel Pamplona, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda, destacó que el encuentro permitió alcanzar compromisos concretos para iniciar la recuperación del tramo afectado.
“Se acordó que ellos comenzaban desde ya los estudios y diseños, los cuales tardan entre 25 y 30 días. Eso ya nos da un parte de tranquilidad porque empiezan a meterle mano a la obra de la vía”, afirmó el líder comunal.
La ruptura de esta línea de conducción generó preocupación no solo por el impacto en la movilidad rural, sino también por tratarse de una infraestructura estratégica para el suministro de agua potable hacia Tunja. La empresa Veolia Aguas de Tunja opera el sistema de acueducto de la capital boyacense y ha venido realizando labores técnicas para estabilizar el terreno y garantizar el funcionamiento de la red.
Las administraciones municipales acompañarán el proceso técnico y de seguimiento a las obras, mientras la comunidad espera que las intervenciones permitan recuperar completamente el tránsito vehicular en el menor tiempo posible.
El caso volvió a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de algunas vías rurales frente a emergencias de infraestructura y la necesidad de fortalecer los planes de contingencia y mantenimiento en zonas estratégicas del departamento.