Con una inversión superior a los 30.000 millones de pesos, la Gobernación de Boyacá, el Gobierno Nacional y la Alcaldía de Tunja oficializaron el inicio del proceso para construir el quinto módulo de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de la capital boyacense, una obra considerada clave para la recuperación ambiental de la cuenca alta del río Chicamocha.
El compromiso fue firmado por el gobernador Carlos Amaya, la ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio y la alcaldía de Tunja durante un acto realizado en el Pozo de Hunzahúa, uno de los sectores emblemáticos de la ciudad.
Según explicó el mandatario departamental, la nueva infraestructura permitirá avanzar en el saneamiento ambiental no solo de Tunja, sino también de municipios ubicados aguas abajo de la cuenca del Chicamocha, afectados históricamente por la contaminación hídrica.
“Esta es una obra de gran impacto ambiental que beneficiará no solo a Tuta, en el sector La Playa, sino a otros municipios que reciben el agua contaminada”, aseguró Amaya durante la firma del convenio.
Actualmente, Tunja es el municipio que más aguas residuales vierte a la cuenca alta del río Chicamocha. La PTAR existente opera con tres módulos activos, los cuales permiten tratar aproximadamente el 70 % de las aguas residuales generadas por la ciudad, de acuerdo con información de Veolia Aguas de Tunja.
En su momento, el Ministerio reiteró el respaldo del Gobierno Nacional a los proyectos de saneamiento básico y protección ambiental en Boyacá. Además, anunció que el departamento será piloto del programa “Basuras Cero”, una estrategia orientada al aprovechamiento de residuos sólidos y reducción de desechos enterrados en rellenos sanitarios.
“Estamos comprometidos con la protección del agua y el cuidado del medio ambiente. Por eso aportamos recursos para avanzar en esta obra que beneficiará a los municipios de la cuenca alta del Chicamocha”, señaló la funcionaria.
El proyecto contempla inicialmente la ejecución del módulo cinco de la PTAR, pese a que el diseño general de la planta establece ocho módulos en total. Según estudios técnicos, el módulo cuatro se encuentra ubicado en una zona de difícil acceso y requeriría inversiones considerablemente mayores, razón por la cual se optó por avanzar con el quinto módulo, cuya ubicación facilita la construcción y reduce costos operativos.
Expertos en saneamiento han señalado que la ampliación de la PTAR es fundamental para disminuir la carga contaminante que llega al río Chicamocha, una de las principales fuentes hídricas del departamento y eje ambiental de varias poblaciones boyacenses.
Con este nuevo módulo, las autoridades esperan aumentar significativamente la capacidad de tratamiento de aguas residuales de Tunja y avanzar hacia una mayor cobertura ambiental, en medio del crecimiento urbano y la presión sobre los recursos hídricos de la región.