Los menores fueron trasladados al Hospital San Rafael tras recibir atención prehospitalaria de los organismos de emergencia. Autoridades mantienen el control de la situación mientras avanzan las verificaciones sobre lo ocurrido.
Momentos de tensión se vivieron en las últimas horas en el Centro de Reclusión y Atención para Adolescentes Casa del Menor Marco Fidel Suárez, en Tunja, luego de que dos jóvenes resultaran lesionados en medio de un incidente registrado al interior de las instalaciones.
La situación obligó a la activación inmediata de los protocolos de emergencia, luego de que la Policía Nacional solicitara apoyo médico para atender a los adolescentes involucrados.
Según el reporte preliminar de los organismos de socorro, la ambulancia M25 acudió inicialmente al lugar para valorar a un menor de 17 años, quien presentaba lesiones que requirieron su traslado urgente al Hospital San Rafael bajo activación de código trauma, mecanismo utilizado cuando existe la posibilidad de lesiones de consideración que demandan atención especializada inmediata.
Posteriormente, unidades de la ambulancia M14 brindaron asistencia a un segundo adolescente, de 16 años, quien también fue evaluado por el personal médico en el sitio. Tras la valoración y siguiendo las indicaciones del médico regulador, el joven fue trasladado al mismo centro asistencial para recibir atención integral.
Las labores de respuesta contaron además con el apoyo de unidades de rescate M28 y de los vehículos de comando M24 y M29, cuyos integrantes colaboraron en la estabilización de los pacientes y en la coordinación de las acciones de emergencia dentro del establecimiento.
Mientras se desarrollaban las maniobras de atención y evacuación médica, varias unidades de la Policía Nacional permanecieron en el lugar con el propósito de garantizar la seguridad, mantener el orden y evitar nuevos incidentes.
De acuerdo con versiones entregadas por personas de la comunidad, los hechos se habrían originado durante una actividad deportiva entre grupos de adolescentes que, por circunstancias aún no esclarecidas, terminó convirtiéndose en una confrontación física. Sin embargo, esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente y será objeto de las verificaciones correspondientes por parte de las autoridades competentes.
Hasta el momento no se ha emitido un reporte oficial sobre la gravedad de las lesiones sufridas por los dos menores ni sobre posibles medidas disciplinarias o investigaciones internas derivadas del incidente.
Las autoridades continúan recopilando información para establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos y determinar las circunstancias que desencadenaron la emergencia al interior del centro especializado para adolescentes.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de fortalecer los mecanismos de convivencia, mediación de conflictos y acompañamiento psicosocial en los centros de atención para jóvenes, espacios donde las actividades recreativas y deportivas cumplen un papel fundamental en los procesos de resocialización, pero que también requieren medidas permanentes de supervisión y prevención de situaciones de riesgo.