Ante la información que ha seguido circulando en las últimas semanas sobre el manejo del Pozo de Donato, la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) reiteró en los últimos meses los términos jurídicos del comodato suscrito con la Cámara de Comercio de Tunja (CCT) y aclaró que la institución no tiene competencia legal para fijar cánones o cobros económicos sobre el inmueble.
La aclaración se produce en medio de la controversia que rodea al Pozo de Donato desde comienzos de este año, luego de que la Contraloría General de la República advirtiera un presunto detrimento patrimonial cercano a los 1.000 millones de pesos, relacionado con el bajo valor del canon de arrendamiento que la CCT cobraba a un tercero por el uso del predio, donde opera actualmente un reconocido establecimiento gastronómico.
La universidad recordó que el convenio fue suscrito en 1988 bajo la figura de comodato, con el objetivo de que la Cámara de Comercio remodelara y conservara el lugar como atractivo turístico de Tunja, y que este ha sido prorrogado en varias ocasiones, con vencimiento actualmente fijado para agosto de 2027. Según la UPTC, al tratarse de un contrato sin ánimo de lucro, la definición de cualquier canon de arrendamiento entre la CCT y el establecimiento que opera en el predio es una decisión que corresponde exclusivamente a esas dos partes, y no a la universidad.
El pronunciamiento se conoce después de que la propia UPTC notificara que no prorrogará el comodato una vez venza en 2027, decisión que ya activó el proceso de restitución del inmueble y que ha coincidido con una crisis interna en la Cámara de Comercio de Tunja.
Con esta nueva aclaración, la universidad busca despejar dudas frente a señalamientos de un manejo irregular del bien por parte de la institución, e insiste en que su papel se ha limitado al de propietaria del inmueble bajo la figura legal del comodato, sin injerencia en las condiciones comerciales pactadas por la Cámara de Comercio con terceros.