La discusión sobre el futuro del manejo de residuos sólidos en Tunja continúa vigente. A dos años de que la comunidad de la vereda Pirgua planteara la creación de una empresa asociativa con recicladores no formalizados, líderes ambientales aseguran que la propuesta sigue siendo una alternativa para disminuir la cantidad de residuos que llegan diariamente al relleno sanitario y avanzar hacia un modelo de economía circular.
La iniciativa surgió durante la actualización del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) del municipio y busca que quienes históricamente han realizado labores de reciclaje puedan acceder a procesos de formalización, fortalecimiento empresarial y mejores condiciones laborales, al tiempo que se incrementa el aprovechamiento de materiales reciclables.
Un modelo para reducir la contaminación
Para los habitantes de Pirgua, donde se ubica el relleno sanitario que recibe los residuos de Tunja y otros municipios de la región, la solución no pasa únicamente por ampliar la capacidad del sitio de disposición final.
La comunidad considera que es necesario reducir el volumen de residuos que llegan al relleno mediante una mayor recuperación de materiales aprovechables, fortaleciendo el trabajo de los recicladores de oficio.
«Es momento de construir soluciones desde la participación ciudadana y demostrar que el trabajo asociado puede transformar el manejo de los residuos sólidos y contribuir a la recuperación ambiental de Tunja», ha reiterado la líder ambiental Yeny Moreno, una de las impulsoras de la propuesta.
Formalizar a quienes ya reciclan
La propuesta contempla la conformación de una empresa asociativa integrada por recicladores que actualmente desarrollan su actividad de manera informal.
El objetivo es brindarles acompañamiento en aspectos:
Jurídicos.
Financieros.
Administrativos.
Tecnológicos.
Comerciales.
De esta manera, podrían prestar el servicio de aprovechamiento bajo condiciones de formalidad y acceder a los beneficios establecidos por la regulación nacional para las organizaciones de recicladores.
El incentivo al aprovechamiento
Uno de los puntos centrales de la propuesta consiste en garantizar que el incentivo al aprovechamiento, reconocido dentro del servicio público de aseo, llegue efectivamente a las organizaciones que recuperan materiales reciclables.
La normativa expedida por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) y el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio permite que las organizaciones de recicladores formalizadas reciban remuneración por las toneladas de material aprovechado, promoviendo así la economía circular y disminuyendo la disposición final de residuos. (minvivienda.gov.co)
Un desafío ambiental que sigue vigente
El relleno sanitario de Pirgua continúa siendo una infraestructura estratégica para la provincia Centro de Boyacá, pero también uno de los principales focos de preocupación para las comunidades vecinas debido a impactos asociados con olores, tráfico de vehículos recolectores y manejo de lixiviados.
Por ello, organizaciones sociales insisten en que el aprovechamiento de residuos debe convertirse en una prioridad dentro de las políticas públicas municipales, con el fin de prolongar la vida útil del relleno sanitario y disminuir la presión ambiental sobre el sector.
Economía circular, la apuesta nacional
En Colombia, el Gobierno nacional ha promovido la transición hacia modelos de economía circular como una de las estrategias para reducir la cantidad de residuos enviados a disposición final.
Documentos de política pública como la Estrategia Nacional de Economía Circular y los lineamientos sobre gestión integral de residuos impulsan el fortalecimiento de las organizaciones de recicladores y el aumento de las tasas de aprovechamiento de materiales como papel, cartón, plástico, vidrio y metales. (minambiente.gov.co)
Un debate que sigue abierto
Aunque la propuesta nació durante la actualización del PGIRS de Tunja, líderes ambientales consideran que mantiene plena vigencia frente a los retos actuales del manejo de residuos sólidos.
Para la comunidad de Pirgua, fortalecer a los recicladores, incentivar la separación en la fuente y consolidar organizaciones empresariales dedicadas al aprovechamiento representa una oportunidad para reducir la contaminación, generar empleo formal y avanzar hacia un sistema más sostenible para la capital boyacense.