El histórico escalador boyacense, dueño de seis títulos de la Vuelta a Colombia y cinco del Clásico RCN, falleció este jueves en Tunja tras una delicada intervención quirúrgica tras años de lucha contra una enfermedad pulmonar. Su partida enluta al deporte nacional y remueve el recuerdo de una de las épocas más doradas del ciclismo colombiano.
El ciclismo colombiano quedó de luto este 9 de julio. Rafael Antonio Niño Munévar, el corredor boyacense que durante los años setenta redefinió lo que significaba ganar en las carreteras nacionales, murió en la ciudad de Tunja a los 76 años, dejando un vacío difícil de llenar en la historia deportiva del país.
Según reportó El Tiempo, el deportista se encontraba internado en un hospital de la capital boyacense, donde fue sometido a una cirugía por peritonitis, procedimiento que finalmente no logró superar. A la par, distintos medios coincidieron en que el «Niño de Cucaita» arrastraba desde hacía tiempo un delicado cuadro de salud asociado a una afección pulmonar, condición que había mermado considerablemente su capacidad física en los últimos años.
Una leyenda que nació ganando
Pocas irrupciones en el deporte colombiano han sido tan contundentes como la de Rafael Antonio Niño. Nacido el 11 de diciembre de 1949 en el municipio de Cucaita, debutó en el ciclismo profesional en 1970 y, con apenas 20 años y dos temporadas de práctica, se dio el lujo de ganar en el mismo año la Vuelta a Colombia y la Vuelta a la Juventud, una hazaña que ningún otro corredor había logrado hasta entonces.
Desde ahí, su nombre quedó inscrito para siempre en la cima del ciclismo nacional: seis títulos de la Vuelta a Colombia (1970, 1973, 1975, 1977, 1978 y 1980) y cinco coronas del Clásico RCN (1971, 1975, 1977, 1978 y 1979), un palmarés que, según reportó El Tiempo, sigue vigente y que ni siquiera figuras como Luis «Lucho» Herrera u Óscar Sevilla lograron igualar.
Su talento como escalador y contrarrelojista también lo llevó a cruzar el Atlántico. En 1974 disputó el Giro de Italia como gregario del italiano Giovanni Battaglin bajo la camiseta del equipo Jolly Ceramica, convirtiéndose en uno de los pioneros colombianos en el pelotón europeo.
De líder de pelotón a formador de campeones
El retiro de las competencias, en 1982, no significó el final de su historia con la bicicleta. Niño se convirtió en director técnico y, en esa faceta, protagonizó uno de los capítulos más importantes del deporte nacional: estuvo al frente del legendario equipo Café de Colombia cuando Lucho Herrera conquistó la Vuelta a España de 1987, el mayor logro de un equipo colombiano en el ciclismo europeo hasta ese momento. Posteriormente dirigió escuadras como Lotería de Boyacá y Ebsa, con las que siguió siendo protagonista en las competencias nacionales.
Un extécnico y compañero de generación, el exciclista Oliverio Cárdenas, lo describió ante El Tiempo como un corredor que dominaba todos los terrenos y al que nadie en el país lograba superar.
El adiós del país del ciclismo
La noticia se conoció durante la tarde de este jueves y de inmediato desató mensajes de condolencia de figuras e instituciones del deporte nacional. La Federación Colombiana de Ciclismo lamentó la pérdida y resaltó el legado de Niño como una de las máximas leyendas del deporte del país, mientras que su presidente, Rubén Darío Galeano Berdugo, encabezó las muestras de solidaridad junto a ligas y deportistas de todo el territorio nacional.
Por su parte, el Comité Olímpico Colombiano también se pronunció y subrayó que la disciplina y el espíritu competitivo del boyacense trascendieron sus títulos, convirtiéndolo en una inspiración para varias generaciones de deportistas colombianos.
En su municipio natal, Cucaita, donde años atrás se erigió una estatua en su honor, la comunidad también despidió a quien llevó el nombre de Boyacá a lo más alto del ciclismo nacional e internacional.
Con la partida de Rafael Antonio Niño se cierra uno de los capítulos fundacionales del ciclismo colombiano, el de una generación de escarabajos que, entre montañas y sacrificio, sembró las bases de lo que hoy es una potencia mundial sobre dos ruedas.