La Policía Metropolitana de Tunja (MTUN) reportó la captura de dos personas señaladas de dedicarse al tráfico de estupefacientes en los sectores de Libertador y El Bosque, dos de los barrios que las autoridades han identificado repetidamente como puntos calientes de venta de droga en la capital boyacense. Los detenidos, junto con los elementos incautados durante el procedimiento, quedaron a disposición de la autoridad competente para que se defina su situación jurídica.
Zonas bajo la lupa de la Policía
Libertador y El Bosque no son sectores nuevos en los reportes de la institución. Según registros recientes de la Policía Metropolitana, estos barrios han sido señalados como parte del radio de acción de estructuras de microtráfico que han operado en Tunja durante los últimos meses, junto a sectores como Antonia Santos, Las Américas, La Fuente, Patriotas y el Centro Histórico.
De hecho, uno de los golpes más recientes contra el crimen organizado en la ciudad fue la desarticulación del grupo delincuencial conocido como «Los Kiskis», tras un proceso investigativo de aproximadamente siete meses que terminó con seis capturas y allanamientos simultáneos en varios barrios de la ciudad. Las autoridades habían establecido que esa organización tendría capacidad de distribuir cerca de 900 dosis diarias de estupefacientes, con ingresos mensuales cercanos a los 40 millones de pesos.
Meses antes, otra estructura, «Los Panda», también había sido señalada de operar precisamente en el centro histórico y barrios como El Bosque, Patriotas, La Fuente, El Carmen, Bello Horizonte, Mirador Escandinavo, El Paraíso, Ricaurte, Aquimin, El Triunfo y Libertador, un patrón que confirma que ambos sectores llevan tiempo bajo vigilancia policial.
Una estrategia sostenida en el tiempo
El nuevo procedimiento se suma a una serie de operativos recientes de la Policía Metropolitana enfocados en golpear las finanzas y la logística de estas redes. En operativos similares reportados en semanas anteriores en la ciudad, las autoridades también han judicializado a personas en otros barrios como Jordán, donde a un ciudadano le hallaron bolsas plásticas con una sustancia con características similares al clorhidrato de cocaína.
La institución ha insistido en que este tipo de acciones buscan restablecer la tranquilidad en zonas afectadas por la venta de drogas, muchas veces cerca de entornos educativos y comunitarios, e invita a la ciudadanía a reportar hechos sospechosos a través de la Línea 123.