Bajo la promesa de un encuentro sexual, la organización tejió durante más de dos años una red de chantaje digital que golpeó, sobre todo, a ciudadanos de Manizales.
La Fiscalía General de la Nación, en operación conjunta con el Gaula de la Policía Nacional, logró desarticular al Grupo de Delincuencia Común Organizado conocido como ‘Venus’, señalado de extorsionar a decenas de personas contactadas a través de plataformas digitales y perfiles de redes sociales que ofrecían servicios sexuales. La estructura habría movido más de 280 millones de pesos en distintas cuentas bancarias durante su tiempo de operación.
El engaño antes del chantaje
El modus operandi de la banda combinaba seducción digital y manipulación psicológica. Sus integrantes se comunicaban con las víctimas, construían una relación de confianza y les pedían información personal y fotografías íntimas. Una vez obtenido el material, exigían pagos superiores a los dos millones de pesos a cambio de no divulgarlo.
En otros casos, el grupo ni siquiera necesitaba ganarse la confianza de sus víctimas: tomaba imágenes que hombres y mujeres ya habían publicado en internet y las utilizaba para fabricar acusaciones falsas —entre ellas, señalamientos de pedofilia— con el fin de intimidarlos y forzarlos a pagar por el silencio.
La modalidad, conocida como «sextorsión», habría afectado principalmente a ciudadanos de Manizales durante más de dos años, aunque la estructura logística de la banda se extendía a varios departamentos del país.
Golpe simultáneo en cuatro municipios
Las autoridades ejecutaron diligencias articuladas en Bogotá, Ubaté y San Antonio del Tequendama (Cundinamarca), así como en Chaparral (Tolima), donde capturaron a seis presuntos integrantes de la organización. Otros dos miembros, que ya se encontraban privados de la libertad en un centro carcelario, fueron notificados del proceso. En su contra existen, además, cuatro denuncias formales interpuestas en Caldas.
Entre los procesados figuran Karol Dayanne Caviedes Guzmán y Daniel Andrés Rodríguez Cuevas, señalados de encargarse de captar, administrar y distribuir el dinero obtenido de forma ilícita. Según la investigación, para recibir los pagos utilizaban productos financieros abiertos a nombre de terceros e incluso de personas fallecidas, cuyas huellas dactilares y registros fotográficos habrían sido usados para ocultar la identidad real de los responsables.
Cargos y medidas de aseguramiento
Una fiscal de la Seccional Caldas les imputó cargos por concierto para delinquir, extorsión y enriquecimiento ilícito, de acuerdo con la responsabilidad individual de cada capturado. Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento intramural a cinco de los procesados, mientras que otros tres deberán permanecer privados de la libertad en su lugar de residencia.
El llamado de las autoridades
Tras la desarticulación, la Fiscalía y la Policía reiteraron un llamado a la ciudadanía: extremar precauciones en entornos digitales, evitar compartir contenido íntimo con desconocidos y denunciar de inmediato cualquier intento de extorsión a través de los canales oficiales. Las autoridades advirtieron que continuarán las acciones judiciales contra este tipo de estructuras, que han encontrado en el engaño sentimental y el chantaje digital una nueva y rentable modalidad de criminalidad.