Mientras 900 habitantes del casco urbano permanecen sin acueducto por la destrucción de su sistema de captación, la Gobernación despliega bancos de maquinaria y carrotanques en una carrera contra el tiempo para reconectar a la provincia de Gutiérrez.
El primer carrotanque con agua potable ya llegó a Panqueba. La imagen, sencilla en apariencia, resume la magnitud de la emergencia que golpea al norte de Boyacá: la creciente del río Nevado destruyó el sistema de captación del municipio y dejó a sus cerca de 900 habitantes del casco urbano sin acceso al servicio, mientras un puente rural colapsado incomunicó a cuatro veredas enteras.
Una provincia bajo el agua
Panqueba no está sola. Junto a Güicán de la Sierra, El Espino y Guacamayas, integra la provincia de Gutiérrez, una de las más golpeadas por las lluvias que en las últimas semanas han generado deslizamientos, pérdida de banca y crecientes súbitas en al menos 20 municipios del departamento. La vía que conecta Güicán, El Cocuy, Panqueba y Soatá, en el sector conocido como Agua Azufrada, y el corredor de La Loma del Puente, entre Panqueba y Güicán, figuran entre los puntos más críticos, con cerca de 500 metros de vía afectados que hoy son evaluados por equipos de topografía y geotecnia.
Ante la gravedad del panorama, la Gobernación de Boyacá declaró la calamidad pública departamental, una medida que le permite agilizar la respuesta institucional y solicitar apoyo directo del Gobierno Nacional.
La maquinaria que empieza a marcar la diferencia
Desde los primeros días de la emergencia, la administración departamental ordenó el despliegue de dos bancos de maquinaria amarilla hacia la provincia de Gutiérrez: retroexcavadoras de oruga, motoniveladoras, retroexcavadoras de llantas y vibrocompactadores que ya trabajan en la remoción de derrumbes y la recuperación de los corredores viales más afectados. Parte del gabinete departamental se trasladó directamente a la zona para coordinar en terreno la atención, mientras equipos técnicos de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD) adelantan recorridos de evaluación de daños en los municipios más golpeados.
Esa maquinaria, según ha destacado la Gobernación, es fruto de una decisión tomada el año pasado: la adquisición de 13 bancos de maquinaria liderada por el gobernador Carlos Amaya, que hoy —en medio de la emergencia— se convierte en una herramienta clave para responder con rapidez sin depender exclusivamente de recursos externos.
Seguimiento directo del gobernador
Carlos Amaya ha mantenido seguimiento especial a la situación y ha instruido a su equipo continuar articulando esfuerzos con las alcaldías municipales y los organismos de socorro —Cruz Roja, Defensa Civil, Bomberos, Policía y Ejército— para llegar a los puntos donde la comunidad más lo necesita. La entrega de ayudas humanitarias por parte de la UAEGRD ya está en marcha para las familias damnificadas, en paralelo al trabajo de recuperación vial.
Lo que viene
La Gobernación confirmó que en los próximos días seguirá llegando más maquinaria a la provincia de Gutiérrez, en momentos en que el IDEAM mantiene alerta por amenaza de deslizamientos en 40 municipios del departamento y persiste el riesgo de nuevas crecientes en los ríos que atraviesan la región. Mientras tanto, la consigna desde la administración departamental es clara: no habrá pausa hasta restablecer la movilidad y garantizar el acceso a agua potable en las zonas más afectadas por la temporada invernal.