Boyacá enfrenta un panorama climático contrastante: mientras algunas provincias siguen en alerta por crecientes súbitas y afectaciones derivadas de las lluvias, otras zonas del departamento ya reportan riesgo de incendios forestales asociado a los efectos del fenómeno de El Niño. En total, más de 50 municipios permanecen bajo algún tipo de alerta, según la Dirección de Gestión del Riesgo de la Gobernación.
Las provincias de Lengupá y Neira continúan en alerta por el riesgo de crecientes súbitas, mientras que Norte, Sugamuxi, Tundama y Centro enfrentan condiciones propicias para la generación de incendios de cobertura vegetal, resultado de la disminución de lluvias y el aumento de las temperaturas en esos sectores.
El director de Gestión del Riesgo de Boyacá, José Ubaldo Castro, informó que ya fue restablecida la conectividad terrestre hacia los municipios de Güicán, El Espino, Pisba y Paya, tras las afectaciones registradas por las lluvias de las últimas semanas. Cubará es, por ahora, el único municipio que continúa con dificultades de acceso vial, debido a la revisión técnica de algunos puentes que impide la normalización total del tránsito vehicular.
De acuerdo con el funcionario, la diversidad geográfica del departamento explica que, mientras unas zonas registran fuertes precipitaciones e inundaciones, otras ya empiecen a experimentar periodos de sequía, un fenómeno de transición climática que exige atención simultánea a ambos frentes.
En el Valle de Tenza, la Dirección de Gestión del Riesgo confirmó que el embalse La Esmeralda realiza actualmente un rebose controlado, como consecuencia del incremento en los caudales de los afluentes que lo abastecen.
Los efectos de El Niño ya se sienten en varias provincias
Aunque el fenómeno de El Niño ya fue declarado oficialmente, sus efectos no se manifiestan de manera uniforme en todo el territorio boyacense. Como ejemplo de este riesgo, las autoridades recordaron el incendio de grandes proporciones registrado entre los municipios de Tipacoque y Soatá, que según información preliminar se habría originado por chispas provenientes de una red eléctrica y se propagó rápidamente por los fuertes vientos y la vegetación seca de la zona. Aunque se gestionó apoyo aéreo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, los organismos de socorro lograron controlar la emergencia antes de la llegada del helicóptero.
Veinte municipios han requerido apoyo con carrotanques
Las afectaciones en el suministro de agua obedecen tanto a la destrucción de bocatomas y redes de acueducto por remociones en masa, como a la disminución de las lluvias en algunas zonas del departamento, lo que ha llevado a que 20 municipios hayan solicitado apoyo con carrotanques para garantizar el abastecimiento a la población.
Uno de los casos más complejos se registra en el corregimiento de Morcote, en jurisdicción de Paya, donde un deslizamiento destruyó parte de la infraestructura del acueducto que abastece a cerca de 350 familias. La situación es atendida actualmente de manera conjunta entre la Gobernación de Boyacá y la administración municipal.
Las autoridades departamentales reiteraron el llamado a la ciudadanía para reportar oportunamente cualquier emergencia a los organismos de socorro y a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, así como para evitar quemas controladas, fogatas y otras actividades que puedan generar chispas en zonas con vegetación seca.