En medio de la emergencia que atraviesa el Eje Cafetero tras el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, el Ejército Nacional continúa desplegando jornadas de atención humanitaria en Pereira, una de las ciudades más golpeadas por el sismo. La más reciente tuvo como protagonistas a cuatro adultos mayores que residen en una vivienda centenaria de la ciudad.
Soldados del Batallón de Artillería de Campaña N.° 8 San Mateo, junto con profesionales oficiales de reserva, atendieron a la familia en su propia casa, una construcción de cerca de 100 años de antigüedad que resultó afectada por el movimiento telúrico. La revisión técnica, realizada por personal con formación en ingeniería civil, determinó que la fachada del inmueble requiere demolición y, de manera preventiva, ya fue apuntalada con guaduas mientras se define su intervención definitiva.
Durante la jornada también se surtió la documentación correspondiente para presentarla ante la Alcaldía de Pereira, con el fin de agilizar las acciones institucionales que permitan resolver la situación de la vivienda.
Atención médica para un caso delicado
El acompañamiento incluyó además la valoración de personal de salud del Ejército a uno de los adultos mayores, quien tiene antecedentes de enfermedad coronaria y sufrió un infarto agudo de miocardio el 8 de agosto, dos días antes del terremoto. Debido a la contingencia generada por la emergencia, el cateterismo cardíaco que requiere quedó aplazado, por lo que el personal médico brindó recomendaciones para el manejo de su condición y le explicó los signos de alarma que ameritarían acudir de inmediato a un servicio de urgencias.
La familia recibió también ayudas humanitarias en mercado y agua potable, elementos considerados esenciales para su bienestar en los días posteriores al sismo.
Esta jornada se suma a las demás acciones que adelanta el Ejército Nacional en Pereira, donde mantiene tropas desplegadas en labores de búsqueda, rescate, seguridad y apoyo social desde los primeros momentos de la emergencia. Según ha informado la institución, más de 500 militares permanecen actualmente en el Eje Cafetero apoyando a las comunidades afectadas, en una respuesta que combina capacidades técnicas, médicas y humanas para acompañar el proceso de recuperación de la región.