El Gobierno nacional mantiene activa la Estrategia Nacional frente al Fenómeno El Niño 2026-2027, presentada meses atrás por el entonces presidente Gustavo Petro, en momentos en que el IDEAM advierte que el fenómeno climático se está fortaleciendo y podría alcanzar una intensidad fuerte entre octubre y diciembre de este año, con efectos que se extenderían hasta comienzos de 2027.
La hoja de ruta, liderada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), busca anticiparse a los efectos de la temporada seca mediante acciones coordinadas para proteger la vida, garantizar la seguridad alimentaria, prevenir el desabastecimiento de agua y asegurar la continuidad del servicio de energía eléctrica, además de evitar que la crisis climática se traduzca en mayores costos para los hogares colombianos.
Como parte de las decisiones adoptadas, el Gobierno instaló un Puesto de Mando Unificado Nacional permanente para agilizar la respuesta institucional frente al fenómeno. La estrategia se articula en tres ejes: coordinación institucional, fortalecimiento de la información estratégica y gestión del conocimiento, y despliegue territorial con responsabilidades y recursos definidos para prevenir y atender emergencias en todo el país.
En materia energética, el Gobierno ha priorizado la incorporación de energía solar a través del programa Colombia Solar, que permitió aumentar la capacidad instalada de energías renovables de cerca de 200 megavatios a más de 4.400 megavatios, elevando su participación en la matriz energética del 5 al 12 por ciento. A esto se suman medidas regulatorias para garantizar el servicio eléctrico durante la temporada seca y la llegada, desde septiembre, de dos helicópteros Firehawk especializados en la atención de incendios forestales.
El panorama reciente confirma la urgencia del plan: según el balance más actualizado de la UNGRD, el país registra más de una decena de incendios activos, concentrados principalmente en el Tolima, mientras el IDEAM mantiene en alerta a decenas de municipios de las regiones Andina, Caribe y Pacífico por el riesgo de nuevos focos de fuego ante el aumento de las temperaturas y la reducción de las lluvias.
El presidente Petro solicitó además revisar los marcos tarifarios de los sectores de energía y agua, así como las medidas de la Superintendencia de Servicios Públicos, con el propósito de reducir el impacto que el fenómeno El Niño pueda tener sobre las tarifas que pagan los hogares colombianos. La estrategia también contempla el fortalecimiento de las capacidades territoriales mediante el envío de carrotanques, convenios con departamentos y herramientas técnicas para anticipar riesgos y focalizar las acciones preventivas en todo el territorio nacional.