La iniciativa busca garantizar el suministro no solo para la capital boyacense, sino también para otros municipios vulnerables al desabastecimiento.
El futuro del agua en Tunja podría estar definido por uno de los proyectos más ambiciosos de los últimos años: el acueducto metropolitano, una iniciativa que no solo pretende asegurar el abastecimiento de la ciudad hasta el año 2050, sino también extender el servicio a siete municipios del centro del departamento.
El proyecto, que ya se encuentra en fase de diseño de detalle, contempla una inversión inicial cercana a los 54.000 millones de pesos, cifra que podría incrementarse a medida que avance su estructuración. Así lo explicó Manuel Vicente Barrera, gerente de Operaciones de Veolia Colombia, quien visitó la ciudad en el marco de la inauguración de un nuevo punto de atención al usuario.
“Tunja es una ciudad que viene creciendo de manera muy importante. Tenemos el enorme desafío del abastecimiento de agua y con ello nuestro gran proyecto de la nueva fuente de abastecimiento”, afirmó el directivo, quien destacó que solo falta la autorización de la Corporación Autónoma Regional de Boyacá para iniciar la construcción.
De obtenerse la concesión de agua, las obras podrían ejecutarse en un plazo aproximado de 18 meses. El objetivo es claro: garantizar el suministro continuo para una ciudad que ha enfrentado retos crecientes en materia hídrica.
Pero el alcance del proyecto podría ser aún mayor. En articulación con la Gobernación de Boyacá y la Empresa Departamental de Aguas, se estudia la posibilidad de convertir esta iniciativa en el esperado acueducto regional del centro, un plan que beneficiaría a ocho municipios históricamente afectados por la variabilidad climática.
En épocas de verano, estas poblaciones suelen enfrentar escasez de agua, mientras que en temporadas de lluvia la problemática pasa a un segundo plano. Por ello, expertos insisten en la necesidad de avanzar en soluciones estructurales que garanticen el acceso al recurso en cualquier condición climática.
No obstante, el reto financiero es considerable. Según lo expuesto, las inversiones necesarias superan la capacidad económica tanto del municipio como del operador del servicio. La construcción de tanques de almacenamiento y redes de conducción para distribuir el agua a otros territorios requerirá el respaldo de instancias departamentales y nacionales.
El proyecto también contempla la posibilidad de abastecer a los municipios desde una misma fuente: la Represa de La Copa, lo que implicaría ajustes en la concesión actualmente en trámite, pero que técnicamente sería viable.
Mientras se define su futuro, el acueducto metropolitano se perfila como una apuesta clave para garantizar el desarrollo sostenible de la región y evitar que la falta de agua siga siendo una amenaza silenciosa para miles de habitantes en Boyacá.