Operativos simultáneos en Duitama, Firavitoba, Sogamoso y municipios cercanos evidencian una intensificación de los controles para garantizar la seguridad ciudadana.
Boyacá vivió una nueva jornada de operativos policiales que dejaron varias capturas por distintos delitos, en medio de una estrategia reforzada de vigilancia y control liderada por la Policía Nacional de Colombia en la región.
Uno de los casos más relevantes se registró en Duitama, donde un hombre de 30 años fue capturado en flagrancia en el barrio Simón Bolívar, tras ser señalado de amenazar e intimidar a residentes del sector. La rápida reacción de los uniformados permitió controlar la situación y evitar mayores alteraciones al orden público. El capturado fue dejado a disposición de la Fiscalía 41 Local, donde avanzará su proceso judicial.
También en Duitama, en el barrio Camilo Quintero, las autoridades detuvieron a una mujer que presuntamente intimidaba a un ciudadano con un arma blanca. La intervención evitó una posible agresión mayor y permitió la incautación del elemento cortopunzante. La detenida fue puesta a disposición de la Fiscalía URI por el delito de amenaza.
En el municipio de Firavitoba, la oportuna intervención de la Policía permitió la captura de dos hombres, de 37 y 23 años, sorprendidos en medio de una riña en plena vía pública. Ambos fueron judicializados por el delito de lesiones personales y trasladados ante la Fiscalía 23 Seccional de Sogamoso.
Por su parte, en Sogamoso, los operativos de control dejaron la captura de un ciudadano por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Durante el procedimiento, las autoridades incautaron 38 gramos de bazuco y 2 gramos de 2C-B, una droga sintética conocida como “tusi”. El implicado fue dejado a disposición de la Fiscalía 23 URI.
Estas acciones se suman a los resultados operativos reportados por la Policía Metropolitana de Tunja, que en las últimas horas logró la captura de tres personas en hechos aislados, además de intensificar controles en establecimientos públicos y desarrollar planes preventivos en municipios como Samacá, Ventaquemada y Oicatá.
Más allá de las capturas, la estrategia policial también ha tenido un componente social. En Oicatá, por ejemplo, se realizaron actividades dirigidas a niños y niñas, promoviendo el uso adecuado del tiempo libre y fortaleciendo la convivencia. En paralelo, se adelantan caravanas de seguridad y operativos de inspección para verificar el cumplimiento de normas en comercios y espacios abiertos al público.
Las autoridades destacaron que estos resultados hacen parte de una estrategia integral que combina prevención, control y cercanía con la comunidad, con el objetivo de reducir los delitos y mejorar la percepción de seguridad en el departamento.
Mientras avanzan los procesos judiciales de los capturados bajo la coordinación de la Fiscalía General de la Nación, la Policía reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar oportunamente cualquier hecho que ponga en riesgo la convivencia.
La ofensiva continúa, y con ella, el mensaje de las autoridades: en Boyacá, la seguridad sigue siendo una prioridad.