La principal terminal aérea de Colombia estrenará nuevas áreas de inmigración y emigración para atender a cerca de 2,8 millones de pasajeros internacionales durante la temporada alta de viajes.
A pocas semanas de que millones de viajeros se movilicen por América con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y el inicio de la temporada vacacional de mitad de año, el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá terminó una de las mayores modernizaciones recientes de su infraestructura migratoria, una apuesta con la que busca responder al creciente flujo de pasajeros internacionales y reducir los tiempos de espera en los controles de ingreso y salida del país.
Las obras, impulsadas por el Gobierno nacional a través de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y ejecutadas en coordinación con la concesionaria Opain y Migración Colombia, representaron inversiones superiores a los $22.400 millones. De ese total, más de $18.600 millones fueron destinados a la ampliación y modernización de la zona de inmigración, mientras que cerca de $3.800 millones se invirtieron en la reconfiguración de las áreas de emigración.
Las adecuaciones llegan en un momento clave. Entre el 1 de junio y el 31 de julio se estima que El Dorado movilice alrededor de 2,8 millones de pasajeros internacionales, una cifra que pondrá a prueba la capacidad operativa de la terminal aérea más importante de Colombia y una de las más transitadas de América Latina.
Uno de los cambios más significativos fue la ampliación del área de inmigración, que creció un 33 %, pasando de 1.624 a 2.162 metros cuadrados. Gracias a esta intervención, la capacidad de atención aumentó con la instalación de 33 mostradores de control migratorio y 29 módulos biométricos Biomig, permitiendo atender simultáneamente a decenas de viajeros que ingresan al país.
La modernización también incluyó la construcción de una nueva sede para el Centro Estratégico Conjunto de Análisis Migratorio (CECAM), equipada con sistemas avanzados de videovigilancia, monitoreo en tiempo real, red contra incendios, video wall y áreas técnicas especializadas para fortalecer las labores de control y seguridad.
En la zona de salida internacional, las mejoras permitieron habilitar 20 módulos Biomig, 37 módulos de Migración Colombia, dos puntos de migración automática y 15 equipos Veripax, herramientas que agilizan la verificación documental y facilitan el tránsito de los pasajeros, incluyendo personas con movilidad reducida.
Las autoridades consideran que estas inversiones no solo permitirán enfrentar la alta demanda prevista para los próximos meses, sino que forman parte de una estrategia de largo plazo para adaptar la terminal al crecimiento sostenido del tráfico aéreo internacional. Según datos de la ANI, el flujo migratorio en El Dorado ha registrado un incremento constante durante los últimos años impulsado por el aumento del turismo, los viajes de negocios y la conectividad internacional de Colombia.
Con las nuevas instalaciones ya en funcionamiento, El Dorado busca consolidarse como uno de los aeropuertos más modernos de la región en materia de control migratorio, apostando por la tecnología, la automatización y una mejor experiencia para millones de viajeros que cruzan cada año las puertas de entrada y salida del país.