La Policía Metropolitana de Tunja combina educación, cercanía y trabajo interinstitucional para blindar a niños, niñas y adolescentes frente al consumo de drogas, mientras impulsa jornadas de limpieza que devuelven dignidad a los barrios del área metropolitana.
En los colegios del área metropolitana de Tunja, la conversación de estos días no gira en torno a exámenes o tareas, sino a algo más profundo: el valor de la propia vida. A través de la estrategia #FIVE «#DameCincoPorLaVida», la Policía Metropolitana de Tunja continúa recorriendo instituciones educativas con un mensaje directo para los más jóvenes: decir no a las sustancias psicoactivas y empezar, desde temprano, a construir un proyecto de vida propio.
Charlas que buscan tocar antes que las calles lo hagan
La iniciativa no es un hecho aislado. Recientemente, uniformados llevaron el programa hasta el colegio La Presentación de Tunja, donde desarrollaron una actividad preventiva con el objetivo de transmitir mensajes de prevención sobre el consumo de sustancias psicoactivas entre los estudiantes. Allí, los uniformados interactuaron con los jóvenes mediante charlas informativas y dinámicas educativas, resaltando la importancia del autocuidado, la construcción de un proyecto de vida y los efectos negativos asociados al uso de drogas.
Este tipo de encuentros hace parte de un esfuerzo más amplio de la institución, que busca promover estilos de vida saludables y reducir riesgos desde edades tempranas, entendiendo que la prevención efectiva no comienza en la adultez, sino en las aulas. De hecho, la actividad se enmarca en la política de prevención que desarrolla la Policía Nacional en diferentes colegios del país, orientada a capacitar a niños y adolescentes para enfrentar conductas de riesgo y fortalecer factores de protección en su entorno.
La apuesta encaja además con los lineamientos institucionales trazados por el comando de la Metropolitana, que ha definido el desarrollo de la estrategia PAÍS para la protección de niños, niñas y adolescentes como una de sus banderas, dentro de un modelo de policía que aspira a ser preventiva, anticipativa y comunitaria.
Barrios que recuperan su rostro
Paralelamente a las jornadas escolares, la Policía Metropolitana de Tunja ha estado presente en las calles con una faceta distinta pero complementaria: la recuperación de espacios públicos. Este tipo de actividades no es nuevo en la dinámica institucional. En jornadas recientes, por ejemplo, la Policía y la comunidad adelantaron trabajos de ornato y embellecimiento en barrios de la capital boyacense, con el propósito de recuperar espacios públicos, fortalecer la convivencia y generar mayor sentido de pertenencia entre los vecinos.
Este trabajo articulado entre autoridades y comunidad se sostiene en un principio que la propia institución repite con insistencia: el fortalecimiento del trinomio de la seguridad conformado por autoridades, policía y comunidad. No se trata únicamente de control o vigilancia, sino de tejer confianza barrio a barrio.
Una estrategia con respaldo institucional
El despliegue de estas acciones —tanto educativas como comunitarias— responde a un plan estructurado. Según el direccionamiento del comando metropolitano, la institución trabaja bajo la Estrategia Integral de Seguridad con énfasis en «Convivencia Ciudadana y Cambio Climático 2023-2026», que busca articular y fortalecer las capacidades institucionales para avanzar hacia una concepción de la seguridad más cercana al ciudadano y centrada en la protección de las personas, con un enfoque territorial y preventivo.
En ese marco, la Metropolitana también le ha apostado a aumentar los encuentros comunitarios a través de la Policía Comunitaria en los barrios y municipios de su jurisdicción, un esfuerzo que abarca a los cerca de 333.000 habitantes distribuidos en los 15 municipios que conforman la jurisdicción del área metropolitana.
El mensaje de fondo
Entre pupitres y parques, la Policía de Tunja apuesta por una fórmula sencilla pero contundente: prevenir antes que lamentar, y construir comunidad antes que solo vigilarla. #DameCincoPorLaVida y las jornadas de ornato son, en el fondo, dos caras de la misma moneda: una institución que intenta ganarse la confianza ciudadana no solo con operativos, sino con presencia, cercanía y trabajo conjunto en el territorio.