En medio de la emergencia invernal que ya deja cerca de mil familias damnificadas en el departamento, la Gobernación entrega una serie de recomendaciones técnicas para proteger cultivos, ganado y garantizar la seguridad alimentaria de la región.
Las lluvias volvieron a golpear con fuerza a Boyacá y, con ellas, la preocupación por la producción agropecuaria del departamento. Ante la reactivación de las precipitaciones, que ya han dejado afectaciones en vías, viviendas y cultivos de al menos 27 municipios, la Gobernación de Boyacá, junto con las secretarías de Agricultura, de Ambiente y la Unidad de Gestión del Riesgo Departamental, entregó una serie de recomendaciones dirigidas al campo boyacense para blindar la producción de alimentos de la región.
La secretaria de Agricultura de Boyacá, Lady Piza, explicó que una de las claves está en la manera como los productores manejan el agua lluvia. Recomendó construir reservorios en las épocas de menor riesgo climático, de forma que ese líquido pueda aprovecharse después en las labores de cultivo. Cosechar agua, insistió, debe convertirse en una práctica permanente cada vez que se presenten lluvias abundantes.
En materia de cultivos, la funcionaria pidió a los agricultores evitar las podas durante esta temporada, pues el estrés que generan en las plantas puede afectar directamente los frutos. También recomendó adelantar la cosecha en las horas de menor temperatura del día, con el fin de no comprometer la calidad ni la fisiología de los cultivos, y evitar que la fruta ya recolectada quede expuesta al sol. Por eso, sugirió que el transporte de la producción se realice preferiblemente en horas de la noche.
Para el sector pecuario, la recomendación central es la construcción de cambuches o cobertizos que protejan al ganado de la exposición directa a las lluvias, una medida sencilla pero efectiva para reducir el estrés animal y prevenir enfermedades asociadas a la humedad.
Las autoridades departamentales insistieron en que estas medidas buscan, ante todo, garantizar la disponibilidad de alimentos para los boyacenses en medio de un panorama climático cada vez más cambiante. La recomendación llega en un momento crítico: el gobernador Carlos Amaya ya se trasladó personalmente a las zonas más afectadas por la emergencia invernal, donde se reportan pérdidas de cultivos de cacao, afectaciones en el hato ganadero y dificultades para el transporte de leche en varios municipios de las provincias más golpeadas por las lluvias.
Desde la Gobernación reiteraron el llamado a los productores del departamento para que mantengan comunicación permanente con las secretarías de Agricultura y de Ambiente, y con la Unidad de Gestión del Riesgo, entidades que continuarán acompañando técnicamente al campo boyacense mientras se extienda la temporada de lluvias.